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Se cumplen 10 años del crimen que rompió España: José Bretón habla por fin sobre lo que pasó

El parricida confesó por primera vez lo que ocurrió hace 10 años.

Todo empezó el 8 de octubre de 2011, a las 18:30 de la tarde, cuando los servicios de emergencia de Córdoba recibieron una inquietante llamada. Al otro lado del teléfono, la voz quebrada de un padre que aseguraba haber perdido de vista a sus dos hijos. Era el llanto simulado de José Bretón después de haber acabado con la vida de los mismos, Ruth de seis años y José de dos.

Con el nombre caso José Bretón, o caso Ruth y José, se conocen los sucesos relacionados con la desaparición y asesinato de los hermanos aquel fatídico día en la ciudad de Córdoba, Andalucía, España. Finalmente se descubrió que fueron asesinados por su padre, José Bretón Gómez, y sus cadáveres fueron calcinados por este mismo, sin apenas dejar restos identificables de los menores.

El caso fue objeto de una fuerte cobertura mediática, inicialmente porque el padre aseguró que los niños desaparecieron durante un despiste de él, mientras jugaban en un parque de la ciudad cordobesa. En la llamada del día 8 los especialistas ya vieron algo extraño, ya que la voz del padre sonaba rota, pero no se advertía ningún tipo de emoción.

«El Cebollo», como llamaban en Córdoba a José Bretón, tiene un coeficiente intelectual privilegiado. Fue soldado en Bosnia y estaba obsesionado con el protagonista de la película El Resplandor, interpretado por Jack Nicholson. Era un ser exageradamente maniático, y esas manías acabaron hartando a su mujer y a sus hijos.

En sus papeles más íntimos se podía leer: “Tengo muchas manías, escrupuloso, me molesta que tosan, que sorban los mocos, escuchar comer”. Su gran obsesión era que su mujer le engañaba: “Si le pongo la denuncia es como declarar la guerra. Pensión para la mujer”, dijo.

En sus diarios hizo un cálculo pormenorizado de lo que le costaría esa guerra: “Custodia total madre. Fines de semana alternos. Libertad de ver. Ortodoncia, gafas, clases de apoyo, coche mío, ajuar, gastos 70/30. Inventario. Bloquear cuenta. Ruth no existe”. En aquel momento, intentó un último acercamiento.

“Los niños y tú sois mi familia y no quiero renunciar a vosotros. Démosles una vida ideal, poder pasear, llevarlos al colegio, viajar, llevarlos al médico. ¿Tanta repelencia te produzco?”, preguntó. Pero el mensaje no tuvo el efecto esperado, y entonces mostró su verdadera cara, el monstruo que llevaba en su interior.

La Audiencia Provincial de Córdoba condenó finalmente el 22 de julio de 2013 a José Bretón a 40 años de cárcel por un doble asesinato donde mediaron como agravantes el parentesco, la premeditación y el carácter despiadado demostrado por Bretón en la ejecución de los hechos. En marzo de 2015 la condena se vio rebajada hasta un máximo de 25 años.

A punto de cumplirse 10 años de aquel aciago suceso, algunos de los asesinos más conocidos de España por sus crueles crímenes han coincidido en un programa de prisión que se llama «diálogos restaurativos». Consiste en una especie de terapia grupal en la que los presos hablan de lo que han hecho para acabar en la cárcel y cómo se sienten respecto a estos hechos.

Según ha desvelado el diario El Mundo, en estos encuentros han participado Miguel Carcaño, condenado por el asesinato de Marta del Castillo; Sergio Morate, que asesinó a su novia Marina Okarinska y a su amiga Laura del Hoyo; Tony King, que acabó con la vida de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes; Santiago del Valle, que acabó con la vida de Mari Luz; y Antonio Ortiz, el pederasta de Ciudad Lineal.

«Los niños no sufrieron. Yo jamás les haría daño».

También ha estado en ese programa José Bretón, asesino de sus hijos Ruth y José. Este ha terminado por reconocer sus hechos después de años negando ser el asesino. Y aunque sí ha afirmado que está en prisión por asesinarlos, ha llegado a decir que los pequeños no sufrieron y que él no sería capaz de hacerles daño jamás.

«Estoy aquí por haber asesinado a mis hijos, a mi José y mi Ruth. Nada más hacerlo, me arrepentí. Siempre negué el crimen, hasta hace tres años, en que decidí dar el paso y quitarme de encima el peso de tener que mentir. He intentado suicidarme varias veces», dijo Bretón en las charlas.

Peguntado por la muerte de sus hijos, él habría hecho alusión al divorcio: «Estuve 15 días planeándolo todo, porque quería hacerle daño a ella. Tranquilos, los niños no sufrieron. Yo jamás les haría daño».

Después de escuchar estas y otras declaraciones de los asesinos presentes en este programa, la abogada y criminóloga Beatriz de Vicente ha recalcado en Más Vale Tarde que «en las manifestaciones de los tres hay un punto egoico impresionante». «Qué distorsión cognitiva tiene Bretón que es capaz de decir que no les hizo daño habiéndoles quitado su bien más preciado», apunta sobre las declaraciones de este preso. Y añade: «No se ve un animo real de resarcimiento».