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Aparecen asesinados en su casa una mujer y tres niños después de una fiesta de pijamas

El pasado domingo por la mañana, la policía encontró los cuerpos de Terri Harris, de 35 años, sus dos hijos, Lacey Bennet, de 11, y John Paul Bennet, de 13, y la mejor amiga de Lacey, Connie Gent, de 11, en el interior de su domicilio en Killamarsh, un pequeño pueblo británico caracterizado, hasta la actualidad, por su paz y tranquilidad.

Los habitantes de Killamarsh se han solidarizado con el entorno de las víctimas, entre las que se encontraba Connie, que se encontraba esa fatídica noche en la casa porque le habían invitado para celebrar una ‘fiesta de pijamas’ con la familia. Su desconsolado padre, Charlie Gent, habló roto de dolor sobre su hija: “Padres, pasen todo el tiempo que puedan con sus hijos… Nunca se sabe lo que está a la vuelta de la esquina. Mi pequeña se ha ido… Vuela segura, pequeña. Te quiero con todo mi corazón y siempre lo haré”.

La policía confirmó el martes que ha detenido como sospechoso a Damien Bendall, un hombre de 31 años, hallado en la propiedad y que había sido trasladado al hospital para ser atendido por heridas leves autoinfligidas. Algunos informes confirman que Bendall tenía una relación sentimental con Harris, la cual estaba separada del padre de sus dos hijos.

El detenido ya se encuentra bajo custodia policial y la policía ha hecho un llamamiento público en busca de cualquier dato para poder llevar a cabo la investigación del dramático y cruel asesinato con todas las pruebas posibles.