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Carlota Corredera se abre sobre el futuro negro de Sálvame: «El tiempo que nos quede»

Sálvame no atraviesa su mejor momento.

El programa vespertino que presenta Jorge Javier Vázquez es uno de los productos más lucrativos de Mediaset. Gracias a sus colaboradores, consiguen que la audiencia se enganche a las tramas que plantean. Algunas veces, dichas tramas son urdidas sin ningún pudor.

Sálvame se ha convertido en un programa controvertido al que se ha calificado en muchas ocasiones como «telebasura»,​ convirtiéndose en el espacio televisivo que más quejas acumula por no cumplir el Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia. Más de la mitad de las protestas que tiene la cadena son debidas a este programa.

Precisamente para poder emitir ciertos contenidos con libertad, sin restricciones debido al horario protegido para la infancia, actualmente el programa se divide en Sálvame Limón (16:00-16:55), Sálvame Naranja (16:55-20:03), y Sálvame Tomate (20:03 a 21:08). Este último tramo sin dichas limitaciones.

Sin embargo, en la red existen campañas para presionar la retirada del programa del horario de protección del menor. El formato podría incumplir lo estipulado en el código de autorregulación, punto de referencia de la ley general audiovisual para la protección de menores.

Carlota Corredera defiende a Sálvame.

Sálvame fue foco de las críticas la pasada semana después del despido en directo de Antonio Canales. Después de conocer en directo que el programa le había despedido, arremetió contra el programa, La Fábrica de la Tele y Mediaset por «cansar» a los espectadores. Según él, están permitiendo que hasta las «teleseries» se impongan en el ranking de audiencia.

El bailaor, molesto con las formas que se emplearon para despedirle, arremetió contra el programa. Puso de relieve que si la audiencia de Sálvame está cayendo no es por su culpa. «No estamos en época de buenas audiencias para el programa. Las estadísticas de Mediaset dejan mucho que desear», dijo el ya extertuliano, que aprovechó para lanzar varios consejos.

«Lo que no hay que hacer es hablar a tontas y a locas. Lo que no hay que hacer es un programa aburrido como el que estamos haciendo últimamente. Hay que reinventarse, hay que escuchar a la audiencia para no agotarla. Los directores deben empezar a darle al público alegría y no mirarse el ombligo. Cuando baja la audiencia y la gente hace zapping es porque algo no estaremos haciendo muy bien. Y no seré yo todo el culpable, que llevo tan poco…», ironizó.

«Renovar o morirse. No canséis a la audiencia más porque se va Sálvame a pique. Lo que tenéis que hacer es reinventarse y darle un poquito de savia al programa porque la está perdiendo. No estoy diciendo nada que sea mentira», insistió Canales. Incluso aseguró que este verano está siendo «el peor de la historia» del programa.

Días después, Carlota Corredera ha dado la cara por el espacio que presenta. Tras las duras palabras de Antonio Canales, llegó el turno de palabra para la gallega. En primer lugar, la gallega ha entrado a valorar lo que dijo el bailaor el pasado miércoles, algo que ella ha considerado poco profesional.

“En el discurso de ayer podemos entrar en las formas, en cómo se hizo, pero él lo único que no hizo ayer fue autocrítica. Nunca se dijo que se le echase porque el programa fuese mal para relanzarlo. Siempre se dijo que era porque no había cumplido las expectativas”, comenzó diciendo la gallega. “Los datos de audiencias son datos públicos, yo no voy a discutir por eso, no son datos que yo me pueda inventar. Obviamente, él quería hacer daño con eso, y me llamó vendedora de humo”, dijo la presentadora antes de mandarle un rotundo mensaje.

“Yo seré una vendedora de humo, soy muchísimas cosas, pero en el tema de las cifras, no hay ni trampa ni cartón. No me parece justo que en la gente cale ese mensaje, una mentira no se hace verdad por repetirla muchas veces”, sentenció Corredera.

«Lo que nos quede, vamos a intentar hacerlo siempre lo mejor posible».

Además, Carlota Corredera echó la vista atrás y recordó a la audiencia lo insistentes que han sido a lo largo de estos años. Es cierto que Sálvame no ha descansado en ningún momento, ni el día 25 de diciembre ni el 6 de enero.

Todos saben que llevar más de una década de programa pasa factura, especialmente en plenas vacaciones veraniegas. Por ese motivo, Corredera ha querido poner en valor el trabajo de la redacción del programa, que se deja la piel por sacar adelante los guiones con el objetivo de entretener lo más posible a su público.

“Nosotros venimos aquí todos los días, desde el 2009, que desde entonces no ha habido vacaciones, no hemos parado nunca. Este programa y su maquinaria, y las 130 personas que están detrás, todos los días se levantan para hacerlo lo mejor que podemos, nuestro trabajo es entretener a la gente», explicó Corredera.

«Pido respeto para el equipo que está aquí, porque de este programa comemos muchas personas desde hace muchos años. No sé cuánto tiempo nos queda, pero el que nos quede, vamos a intentar hacerlo siempre lo mejor posible”, concluyó la televisiva mientras los colaboradores aplaudían su alegato.

Kiko Hernández también hizo autocrítica y desveló que si algún día el programa no funciona y se tienen que ir, cogerán sus cosas y se marcharán. «Somos unos titiriteros», afirmó el colaborador madrileño con humildad.

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