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Multazo histórico a Telecinco por lo que emitieron en ‘Viva La Vida’: «Ninguna necesidad»

La Audiencia Nacional ratifica la multa.

Últimamente parece que hay programas de Telecinco que no ganan para multas. La Fábrica de la Tele, productora responsable de Sálvame, fue recientemente condenada a abonar 50.000 euros a Cayetano Martínez de Irujo. En 2017 interpuso una denuncia por los comentarios que hicieron sobre él los colaboradores del formato de Mediaset.

El juez estudió con detenimiento los programas que se emitieron el 28, 29 y 30 de noviembre y 1 de diciembre de aquel año. El hijo de la duquesa de Alba consideró que la información que publicó Mediaset sobre él no era informativa y que perjudicaba a su vida privada. Y no es la primera vez que pierden un juicio de tales características: son muchos los personajes que no quieren saber nada de Telecinco, al haberse sentido utilizados por la cadena.

Posteriormente, hace unos diez días Mediaset sufrió un varapalo al tener que afrontar una multa de 521.003 euros por emitir contenido mal calificado e inapropiado en Sálvame. Según la Comisión Nacional de los Mercados, el pasado día 8 de abril de 2021, tanto en Sálvame Limón como en Sálvame Naranja se cometieron hasta tres faltas graves respecto a la emisión de contenidos no compatibles con el horario y la calificación por edad.

Estos contenidos correspondían a la serie documental de Rocío Carrasco, que en ese momento se encontraba en sus inicios en Telecinco. Ante eso, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha decidido sancionar al grupo de comunicación Mediaset España con una elevada cantidad: 521.003 euros.

En concreto, se incumplió el artículo 7.2 y, en ambas ediciones de Sálvame, los artículos 7.6, y 58.12. “Se emitieron contenidos que, por la temática abordada, escenas e imágenes, resultan inadecuados para los menores de 16 años”, argumentaron. Según su criterio, esas emisiones objeto de multa “pueden resultar perjudiciales para su desarrollo físico, mental, o moral, como por ejemplo exposición detallada de graves conflictos emocionales y experiencias traumáticas trágicas e irreversibles”. Esto se refería a ciertos aspectos del testimonio de Rocío que tuvieron que ver con su intento autolítico o los presuntos malos tratos de su hija.

Multa de la CNMC por emplazamiento de producto en Viva La Vida.

Ahora el grupo ha recibido una mala noticia relacionada con otra sanción. La Audiencia Nacional ha fallado contra la empresa privada por una práctica ilegal relacionada con la publicidad que se hizo pública en 2019, que fue recurrida y que ahora se ha hecho efectiva. Fue hace dos veranos cuando la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia, la CNMC, sancionó a Mediaset España por incumplir lo establecido en la Ley General de Comunicación Audiovisual en cuanto a emplazamiento de producto.

En aquel momento, el organismo regulador señaló una “infracción administrativa grave” al mostrar unas zapatillas de marca en Viva La Vida el 22 de septiembre de 2018 en Telecinco. Se trató de una sanción de 130.964 euros que Mediaset recurrió y que ahora la Audiencia Nacional ha ratificado.

Según la sentencia, todo sucedió cuando Toñi Moreno entregó las zapatillas “oficiales” del programa a la actriz Elena Ballesteros como regalo. Un acto que para la CNMC era sin duda publicitario y en ningún momento la cadena lo señaló como tal.

Una ley muy restrictiva.

Según la Audiencia Nacional, no había “ninguna necesidad narrativa” en cerrar la conversación con un regalo y que ese acto no está recogido dentro de las excepciones que incluye la ley reguladora. El emplazamiento de producto o «product placement» consiste en incluir, mostrar o referirse a un producto para que figure en un programa.

La normativa en este sentido es muy clara: el artículo 17.2 de la LGCA señala que “el público debe ser claramente informado del emplazamiento de producto al principio y al final del programa, y cuando se reanude tras una pausa publicitaria”. Además, el apartado tres del artículo 17 indica que el emplazamiento “no puede condicionar la responsabilidad ni la independencia editorial el prestador del servicio de comunicación audiovisual. Tampoco puede incitar directamente la compra o arrendamientos de bienes o servicios, realizar promociones concretas de éstos o dar prominencia indebida del producto”.