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“Y yo veía cómo me iba muriendo» El Monaguillo a punto de fallecer

El Monaguillo, colaborador de ‘El Hormiguero’, es uno de los humoristas más queridos de España y con su facilidad de trasmitir buen rollo es capaz de sacarnos una sonrisa día sí, día también. Sin embargo, este lunes nos ha dejado una anécdota que, a pesar de haberla contado con su sorna habitual, esconde una historia que podría haber supuesto una tragedia irreparable.

Todo comenzó cuando Pablo Motos durante la tertulia y a raíz de la insólita noticia en la que una ballena se había tragado a un hombre, quiso conocer anécdotas «peligrosas» que habían sufrido los invitados. Fue entonces cuando El Monaguillo narró con detalle algo que le sucedió en Marbella y que estuvo a punto de costarle la vida.

Hace unos días conocimos una historia rocambolesca de un pescador, Michael Packard, se llevó el susto de su vida al ser engullido por una ballena jorobada mientras buceaba. Mientras estaba bajo el agua no se dio cuenta de que tenía cerca a la ballena, que lo tragó durante 40 segundos hasta que fue escupido. ¿Qué pensó él en ese momento?, la víctima declaro que fue un accidente y que lo que pasó es que estaba «en mal lugar, en mala hora».

Fue entonces cuando El Monaguillo narró la historia por la que casi fallece: “A mí me pasó una cosa muy loca con 7 u 8 años. Mi madre y mi padre y sus amigos tenían una caseta en la feria de Marbella, en las fiestas, en la Feria de Marbella. Y, entonces, ese año me vistieron de flamenco y me acuerdo que la gracia de mi padre era que me ponía un puro pegado con celo en la mano. Para hacer la gracia”, comenzaba el relato ante el estupor de la mesa.

“Resulta que vamos por la feria: a los cacharritos, las escopetas esas que están trucadas… Que eso sí que es un reto para Pilar Rubio… Y vamos a la caseta y se ponen a bailar flamenco con el rebujito. Y yo, que tenía 7 u 8 años, tenía hambre y me dieron un bocadillo de filete. Y de pronto, pillé una ternilla y se me quedó aquí y no iba ni para adelante ni para atrás”, recordaba El Monaguillo. “Y yo veía cómo me iba muriendo. Hasta que ya estaba en el suelo como rojo y mi padre vio que era verdad y metió la mano y me sacó el trozo de filete”, concluía el colaborador.

Esta historia, a pesar de que hizo reír a todo el mundo, esconde la causa más habitual de muerte por ahogamiento y seguro que muchos se han sentido identificados con este momento agónico, a pesar de la gracia con la que lo contó el humorista.