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«¡José, no!» Sonsoles Ónega tiene que cortar a un criminalista que daba detalles demasiado escabrosos del crimen de Anna y Olivia

El barco Ángeles Álvariño estuvo parado en el barranco en el que días antes encontró la botella de buceo de Tomás Gimeno con el edredón atado por un extremo. El robot buscó sin tregua, palmo a palmo, porque la Guardia Civil estaba convencida de que Tomás asesinó a sus pequeñas. Luego embarcó los cuerpos y los lastró en el mar con el ancla y la cadena de la barca.

Es exactamente así como han hallado los dos bultos, atados al ancla, aunque uno estaba vacío. En el otro encontraron el cuerpo de Olivia, a 1.000 metros de profundidad. Los lastró, creen, entre las 21:30 y las 23:15 horas, ya que cuando volvió al puerto ya no llevaba los petates que había cargado.

Posteriormente, la Guardia Civil sospecharía que los restos mortales de Anna y de Tomás Gimeno podrían ser encontrados en las próximas horas. Según la información compartida por las fuentes de la benemérita, los cadáveres podrían estar en la misma zona en la que encontraron a Olivia y todavía están siendo buscados por la Guardia Civil.

El terremoto mediático está siendo descomunal y toda España está apoyando a la familia a través de movilizaciones y conmovedores mensajes a través de las redes sociales. También muchos comunicadores se han sumado, como es el caso de Sonsoles Ónega, que además ha sufrido un momento incómodo en su programa y se visto obligada a cortar en directo el discurso de un criminalista que estaba dando detalles demasiado escabrosos sobre el destino de Anna y Olivia.

El ‘Ángeles Alvariño’ se mantenía en imagen mientras José Jiménez, criminalista forense aseguraba que, «el caso se iba a resolver en el mar». La presentadora profundizaba en esta hipótesis y lanzaba pregunta: «¿Qué posibilidad hay de encontrar el cuerpo de la hermana? No pregunto por el del padre, que Dios me perdone…». «Tengo que ser claro, porque si os ponéis en contacto con profesionales es para que hablemos con claridad. Han pasado 44 días, vamos a hacer muchas hipótesis, pero una de ellas es que el ancla llevase dos bultos: uno a Olivia y otro a su hermana Anna», aseguraba el climinalista.

Y aquí es cuando dio demasiados detalles sobre lo que pudo pasar en el fondo del mar «¿Cuándo se ha podido salir ese cuerpo? ¿Cuántos días hace que ha podido salir? Lamentablemente un cuerpecito se hinchará entre los dos y tres días, saldrá a flote y hasta que los gases no vuelvan a escapar del cuerpo no volverá al fondo. Es un cuerpo muy pequeñito y hay muchísimos depredadores: anfípodos, crustáceos, pulpos, calamares, langostinos, cangrejos… Una serie de fauna submarina que es muy depredadora».

En ese momento Ónega le interrumpía en seco: «¡José, no! Ha empezado usted diciendo, ‘cuando llaman a un experto es para que le explique las cosas con claridad’, pero… También le pediría, porque estamos todos un poco encogidos, que contuviéramos algunos detalles. Es inevitable que lo imaginemos y visualicemos».