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«No hay palabras de aliento», la madre de ‘El pescaíto’ manda un emocionante mensaje a la familia de Anna y Olivia

El barco Ángeles Álvariño estuvo parado en el barranco en el que días antes encontró la botella de buceo de Tomás Gimeno con el edredón atado por un extremo. El robot buscó sin tregua, palmo a palmo, porque la Guardia Civil estaba convencida de que Tomás asesinó a sus pequeñas. Luego embarcó los cuerpos y los lastró en el mar con el ancla y la cadena de la barca.

Es exactamente así como han hallado los dos bultos, atados al ancla, aunque uno estaba vacío. En el otro encontraron el cuerpo de Olivia, a 1.000 metros de profundidad. Los lastró, creen, entre las 21:30 y las 23:15 horas, ya que cuando volvió al puerto ya no llevaba los petates que había cargado.

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Posteriormente, la Guardia Civil sospecharía que los restos mortales de Anna y de Tomás Gimeno podrían ser encontrados en las próximas horas. Según la información compartida por las fuentes de la benemérita, los cadáveres podrían estar en la misma zona en la que encontraron a Olivia.

El Servicio Marítimo registró la barca aquella misma noche sospechando que pudiera haber un asunto de drogas. Tomás, muy nervioso, fue a comprar un cargador de móvil antes de embarcar otra vez. Había hablado con la madre de sus hijas en tres ocasiones, tres llamadas que ayudaron a situar su teléfono en el mar.

En la segunda salida regresó a las 00:15 al mismo punto del mar. Otra vez el teléfono lo situó, durante una conversación de más de 20 minutos con Beatriz, en la que hablaron sobre el matrimonio y de la vida. En las otras conversaciones le había dicho que ya no les volvería a ver, que él cuidaría bien de sus hijas. Sin embargo, en la última llamada le dijo que se iban “muy lejos”. Era la 1:30 de la madrugada, y el móvil de Tomás volvió a situar la escena del crimen.

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Otros padres que por desgracia se hicieron populares tras perder a sus hijos de forma trágica han hecho llegar sus condolencias a Beatriz, la madre de las niñas de Tenerife, tras el hallazgo ayer del cuerpo de Olivia, la mayor de las dos hermanas. Patricia Ramírez, la madre de Gabriel Cruz, El Pescaíto, ha sido uno de estos rostros conocidos que a través de su cuenta de Twitter ha mandado sus condolencias a la familia de Anna y Olivia.

“No hay palabras de aliento posible, si el respeto, la intimidad y sensibilidad que se merece su dolor y el de sus familias. Antes de hacer, empaticen con la familia y cuídenlas, ahora más que nunca necesitan que las protejan”, ha escrito Ramírez desde redes sociales.