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17 personas relatan encuentros con personas muy inteligentes que no sabían que lo eran

¿Crees que eres capaz de valorar correctamente tus propias capacidades y conocimientos? Seguramente hayas oído hablar del efecto Dunning-Kruger, que nos enseña que las personas con menos habilidades, capacidades y conocimientos son precisamente las que suelen sobrestimar las capacidades y conocimientos que realmente tienen, y viceversa.

Es decir, que cuanto menos sabemos, más listos nos creemos. De la misma manera, los más capaces y competentes se infravaloran. ¿Cómo se explica este fenómeno? Recientemente alguien preguntó en Reddit: «¿Alguna vez has conocido a alguien realmente inteligente que no sabía hasta qué punto lo era? ¿Cuál fue tu experiencia con ellos?» El resultado es un hilo lleno de personas que, en su mayoría, nunca fueron capaces de desarrollar sus habilidades. Otras tuvieron la suerte de encontrar a mentores que les ayudaron a conseguirlo.

1.

Soy abogado penalista. Tuve un cliente traficante, y muchas de estas personas tienen un tipo de inteligencia que no tiene equivalente en el mundo profesional.
Muchos de mis clientes me piden que les lea la jurisprudencia, pero solo he encontrado a una persona capaz de leerla, entenderla, y discutirla conmigo de forma inteligente. Este tipo. Se había documentado él solo en la cárcel, algo muy poco común, pero este tipo lo hizo muy bien y me envió casos relevantes que eran de ayuda en su caso. Cuando le expliqué por qué algunos no eran de ayuda, lo entendió, me hizo buenas preguntas, y uso esa información para mejorar su labor de documentación.
Hay muchos presos que se consideran «abogados de la cárcel». Este tipo era suficientemente inteligente para serlo de verdad.
Pienso a menudo en él y me pregunto cómo habría sido su vida si hubiera tenido la suerte de tener las mismas oportunidades que tuve yo durante mi infancia. Fuente.

2.

Conozco a un mexicano con la cabeza rapada que es miembro de una banda. En el instituto aprobó cálculo sin estudiar o hacer deberes fuera del tiempo de clase. Por culpa de esto, sus notas siempre han sigo regulares, así que nunca se ha considerado brillante o ha llamado la atención de los profesores.
En nuestro instituto había una clara distinción entre ricos y pobres, y él estaba consiguiendo notas tan buenas o mejores que las de los alumnos con entornos privilegiados que contaban con tutores privados a diario, eran parte de grupos de estudios, pertenecían a clubes de matemáticas, etc.
A día de hoy, no sé cómo lo hizo. Prestaba atención en clase así que debía tener memoria fotográfica y una mente genial. La mitad del tiempo ni siquiera llevaba el libro a clase, y tenía que pedir la calculadora. Dejaba los libros en su casillero antes de irse a clase porque no quería que sus amigos le vieran con un libro en las manos.
Era amigo mío, y me entristeció mucho enterarme de que unos pocos años después fue asesinado. Fuente.

3.

Hay personas que son grandes profesores sin ser realmente profesores. Siempre he pensado que la gente con la capacidad de enseñar a otros son increíblemente inteligentes, porque son conscientes de lo que saben y de cómo presentárselo a otras personas para que lo puedan comprender.
Trabajé con un tipo que era un profesor excelente de todo lo que tuviera que ver con pinturas, pinturas en polvo, y mezcla de colores. Tenía verdadera pasión por el asunto, y se notaba en la manera en la que enseñaba a otros y les demostraba lo que estaba explicando. A la vez, tenía algunos problemas de salud mental que le impedían obtener grandes logros, y por ese motivo pensaba que era un idiota. No lo era, pero por mucho que se lo dijéramos no cambiaba de opinión. Fuente.

4.

Cuando estaba en la universidad, formé parte de un proyecto en el que íbamos a una prisión y teníamos lecciones de criminología con reclusos. No les enseñábamos ni les analizábamos, estábamos aprendiendo juntos.
Hubo un tipo que era un verdadero genio. Tenía una manera genial de describir fenómenos que le habían llamado la atención, sin darse cuenta de que ya existían teorías sobre ello. Teorías que conocíamos porque las habíamos estudiado en clase. Pero él llegaba a las mismas conclusiones a partir de su experiencia personal. Como la Teoría del etiquetado o el Funcionalismo, él lo describía a grandes rasgos como si se le hubieran ocurrido en la ducha. Era extraordinario.
Un día dejó de venir.
Cuando pregunté a los guardias, me dijeron que se sentía demasiado estúpido para la clase. Estaba realmente convencido de que todos éramos más listos que él y que no sería capaz de seguir nuestro ritmo. No sé si alguna vez lo hicieron, pero le pedí a los guardias y a otros reclusos que si podían le dijeran que nos había encantado estudiar con él. Que siempre daba pie a conversaciones interesantes y que sus observaciones nos hacían analizar las cosas con más profundidad. Que su presencia hacía que las clases fueran mejores.
Y que quede claro, no quiero decir que era listo «para alguien que está en la cárcel». Era un genio. Todos menos él estaban convencidos de que era la persona más inteligente de la habitación. Pero él no lo veía.
Nos dijeron que preguntarían si podría participar al año siguiente. Espero que lo hiciera. Fuente.

5.

Tuve a un alumno en clase que no se tomaba nada en serio, se saltaba las clases, traía alcohol al aula, e hizo todo lo malo que te puedes imaginar. Pero créeme, cuando prestaba atención sabía lo que hacía. Comprendía cosas que a los demás les costaba aprender, no importa lo que fuera —matemáticas, ciencias, Inglés, lengua, etc—. Me pone un poco triste, porque era muy problemático, pero en el fondo sabías que era muy inteligente y capaz de hacer grandes cosas en la escuela. Simplemente no le daba la gana, o generalmente mostraba desinterés. Creo que, desafortunadamente, se juntó con la gente equivocada desde muy pronto. Fuente.

6.

Mi esposa. Es extremadamente inteligente. Puede gestionar cuestiones de espacio complejas, y deducir la solución a problemas mecánicos de maneras que yo definitivamente soy incapaz. Se le da bien la informática, reconocer patrones y pensar creativamente para resolver problemas.
Dejó a medias el instituto y tiene limitaciones en la lectura por culpa de dislexia y dificultad en el aprendizaje de las matemáticas severa y tratada de manera inadecuada.
Soy físico y trabajo con personas con menos habilidad para procesar la información que mi esposa. Fuente.

7.

Mi madre. Fue criada en una familia pobre y abusiva, abandonó la escuela muy pronto para poder escaparse. Sigue lamentando su poca educación, pero no es para nada estúpida. Crío a muchos hijos sin mucho dinero y siempre se las arregló para llegar a fin de mes. Puede hacer matemáticas complicadas de cabeza, documentarse de manera extensa antes de hacer una gran compra, enviarme pantallazos de correos fraudulentos y decirme por qué son falsos.
Tiene 78 años y siempre ha aceptado las nuevas tecnologías. No tiene problemas para usar su smartphone o su PC. Incluso ayuda a solucionar problemas a sus vecinos. Todavía vive en la misma zona pobre de la ciudad en la que creció, y a menudo ayuda la gente de su barrio a hacerse escuchar, escribiendo cartas y diciéndoles qué deben decir y a dónde deben enviarlas.
Además, es muy observadora. Ve a la gente tal y como son, y les acepta sin juzgarles. Siempre fue muy progresiva para su época, y no educó a sus hijos con prejuicios racistas.
Me pregunto a dónde habría llegado si hubiera tenido las mismas oportunidades que se aseguró de que sus hijos tuviéramos. Fuente.

8.

Mi padre creció creyendo que era estúpido y que nunca llegaría a nada. Sus profesores le odiaban y la primera vez que fue a la universidad le expulsaron. Cuando empecé yo la universidad, mi madre le convenció para que intentara otra vez conseguir una educación superior. Siempre ha dicho que es demasiado tonto como para volver al colegio, pero habla seis idiomas conf fluidez, conoce muchos hechos históricos interesantes, y cada vez que vemos una película la pausa al menos cuatro veces para que tengamos una conversación sobre lo que está ocurriendo. Recuerda más citas literarios que nadie. Creció en la Hungría comunista y en Alemania del Este, y desde entonces ha escalado montañas y ha hecho submarinismo en el Atlántico entre otras muchas aventuras.
Sea cual sea la conversación, tiene una historia que aportar. Es el padre más molón que existe, pero desde que tengo memoria siempre hemos tenido problemas económicos porque nunca ha conseguido un trabajo que estuviera bien pagado. Me hace muy feliz que finalmente esté alcanzando su verdadero potencial con 51 años, y todos estamos orgullosos de él. Sueña con poder convertirse en profesor. Será el mejor profesor que sus estudiantes puedan soñar. Fuente.

9.

Un antiguo compañero de trabajo vino a Alemania como refugiado cuando era adolescente. Tuvo muchas dificultades en el colegio por la barrera idiomática, una red de apoyo con carencias, y una situación familiar complicada, los típicos problemas de los refugiados. Cuando se encontró sin empleo, el sistema de bienestar social le envió a la compañía de seguridad en la que trabajaba porque no teníamos requisitos para empezar.
Cuando estuvo en mi equipo, del que yo era líder, durante un evento, le expliqué cómo funcionaba. El evento duraba diez noches consecutivas y teníamos que enfrentarnos a diversos desafíos que eran parte del trabajo. De vez en cuando, salía con una solución genial para resolver unos problemas en concreto.
Siempre que podía le metía en mi equipo, le entrené, y cuando dejé la empresa heredó mi puesto como líder de equipo. No sé si realmente sabe lo inteligente que es, pero al principio tenía tanta inseguridad que creo que no. Fuente.

10.

Trabajo en una fábrica y tenemos muchas personas que no han recibido educación. Hay muchas personas que son listas, pero por diversas razones la escuela pública no les ha servido. Son casi analfabetos, su forma de hablar no es la más coherente, pero pueden resolver problemas de una forma hermosa, o siempre tienen ideas prácticas, o hablan sobre conceptos en vez de sobre personas o eventos. Es difícil de describir, pero lo sabes cuando lo ves. Fuente.

11.

Mi padrastro es un genio. Creció en un mundo de agricultures, y sabe mucho de agricultura. Él realmente cree que no es listo porque no lee demasiado, sin embargo puede decirte cómo cambiar el racionamiento de comida de las aves de corral simplemente mirando sus plumas. Cuando le digo que es impresionante, no me cree. Fuente.

12.

Trabajo en investigación y desarrollo, pero cuando empecé era responsable de varias líneas de producto. Uno de estos productos se fabricaba en una máquina bastante complicada que solo sabían maneja y reparar unas pocas personas, y yo era una de ellas. Una noche estaba en casa y me avisaron de que se había estropeado. Conduje hasta el trabajo y cuando entré… estaba funcionando. El operador estaba sentado en una esquina anotando algo en su bloc de notas.
Le dije, «Eh, me llamaron porque no funcionaba.»
«Sí.»
«Ahora está funcionando… ¿qué ha pasado?»
«No lo sé.»
«Uh… ¿lo has arreglado tú?»
«Quizás.»
Con el tiempo me di cuenta de que este hombre era más inteligente de lo que parecía. Me terminó confesando que se hacía el tonto para que no le sobrecargaran de responsabilidad, ya que sabía que eso no significaría un aumento de sueldo o promoción. En aquel momento era ingenuo y no entendía por qué pensaba de esa manera. Siempre que he tenido una plaza libre en investigación y desarrollo, he intentado que se uniera a mi equipo. Eventualmente, conseguí que le transfirieran al departamento que gestiono y que le entrenaran en labores técnicas, para que pudiera recibir una promoción. Fuente.

13.

Creo que hay personas que escogen una vida más tranquila y sencilla a pesar de su inteligencia.
Trabajé como conserje en un hospital durante algunos años cuando era adolescente, y uno de mis compañeros era una persona brillante que durante el descanso ojeaba un panfleto y después te soltaba una soflama como si fuera el líder de un sindicato en los 70.
Su conocimiento de la política era increíble, podría haber sido diputado de algún partido pero era más feliz trabajando como conserje. Fuente.

14.

Mi pareja es polaca. En su día a día y en su trabajo habla en su segundo idioma. En la escuela le enseñaron inglés y se desenvuelve con él.
Es inteligentísima, pero la gente le hace de menos porque habla inglés con acento.
Esa gente que vemos a diario, especialmente gente mayor, que vive sus vidas usando su segundo idioma… sí, son muy inteligentes. Fuente.

15.

En mi primer año de universidad, me sentaba al lado de una chica muy tranquila, que nunca se consideró inteligente. Mientras, todos los demás hablaban en voz alta sobre las cosas que sabían, y se comportaban como si fueran la élite de la clase. Ella nunca hizo alarde de sus conocimientos. Cuando nos graduamos, a ella le dieron una medalla de honor por su tesis, la única de casi 400 estudiantes. Te garantizo que ella no se ve a sí misma como alguien especialmente inteligente. Fuente.

16.

Mi novia actual es extremadamente inteligente. Tiene una gran intuición sobre las personas, y su habilidad para resolver problemas es impresionante. Tiene un gran conocimiento de la psique humana. Pero si madre siempre le ha hecho luz de gas para que se sienta dependiente de ella. En muchas ocasiones me he mordido la lengua, por no ser el novio que arruina una relación, pero siempre intento demostrarle lo lista que es.
Siempre me pregunto hasta dónde habría podido llegar si su madre la hubiera apoyado en vez de hacerla de menos. En el tiempo que llevo saliendo con ella, la he visto crecer mucho, y estoy ansioso por ver qué es capaz de conseguir, ¡espero que siga queriendo tenerme a su lado! Fuente.

17.

Soy voluntario en un campamento de verano para niños a los que les gustan las matemáticas. Muchos de los niños son los típicos «se me da bien en la escuela y tengo buenas notas que lo demuestran». Pero a veces hay niños que se apuntan porque según sus padres no les va bien en la escuela en general, o con las matemáticas en particular, pero les gusta hacer pasatiempos relacionados con las matemáticas. Por nosotros estupendo, es lo que buscamos.
A menudo, estos chicos tienen ideas y soluciones muy interesantes, porque se enfrentan a los problemas desde un ángulo diferente al de la mayoría. Puede ser muy inteligentes, pero no de una manera que encaja con el marco normal de la educación.
Ocurre también con la capacidad de socializar. Hace unos años tuvimos a un niño cuyos padres decían que le costaba mucho hacer amigos o socializar en general. El primer día de campamento, el niño cogió un tablero de ajedrez y se sentó a echar una partida en solitario. Perfecto. Al rato, otro chico se sentó con él y le preguntó si se puede unir al juego. Empiezan a jugar y a hablar, y terminaron siendo prácticamente inseparables durante el resto de la semana. El niño que tenía «dificultades para hacer amigos» consiguió un nuevo mejor amigo más rápido que nadie. Simplemente hay que darle a la gente el ambiente adecuado. Fuente.

Y tú, ¿alguna vez has conocido a alguien que encaje en esta descripción?