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El controvertido audio de Rocío Carrasco al juez sobre la paliza de su hija Rocío Flores: «me mutila»

Salen a la luz las respuestas que dio al tribunal en el juicio de 2017.

Decir que el documental de Rocío Carrasco no está dejando indiferente a nadie, es quedarnos muy cortos. Desde la noche de su estreno ha generado todo tipo de comentarios no solo en el mundo de la prensa rosa, sino también en las redes sociales, e incluso entre la clase política.

Tras la emisión del primer capítulo, hemos tratado de asimilar confesiones tan fuertes como «Antonio David es una mente diabólica que me ha quitado lo más importante de mi vida». De hecho, Rociíto denunció que su ex la amenazó con quitárselos en más de ocasión después de separarse. «Me decía te los voy a quitar, te van a odiar». Visto lo visto, finalmente cumplió su cruel promesa.

Quizás lo peor de todo es que durante años, el ex guardia civil  se ha paseado por numerosos platós de televisión defendiendo su figura de «padre modelo». Al mismo tiempo, echaba por tierra la imagen de su ex. «Ha hecho que mis hijos se lo crean, después de tanto escucharlo. Ha conseguido que me odien. No puedes arrancarle la figura materna a unas criaturas tan pequeñas. Y él lo ha hecho», contó Rociíto.

La propia Belén Esteban se quedó sin palabras, y reconoció con lágrimas en los ojos el error que había estado cometiendo todos estos años. La «princesa del pueblo» había tachado a Carrasco de «mala madre», subiéndose al carro de muchos otros. «Tengo que reconocer que me siento mal, y ahora mismo reconozco que me he equivocado con Rocío Carrasco», asumió.

Lo cierto es que la hija de Rocío Jurado no solo ha tratado de explicar su situación ante las cámaras. En 2017, una magistrada del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer nº1 de Alcobendas le tomó declaración sobre una de sus denuncias sobre los «daños psicológicos» que le estaba produciendo su ex marido.

Las palabras de Rocío Carrasco son realmente tan duras, al igual que lo que está explicando en el documental de Telecinco. Como muestra, cómo contesta a la magistrada cuando le pregunta por qué decide llevar el caso a los tribunales después de tanto tiempo, es decir, si existe algo que la haya llevado a decir «no puedo más, pongo una denuncia».

Rocío contesta de manera contundente: «El hecho es llevar 17 años soportando el que una persona me difame, me arrebate lo más grande que puede tener una madre, que son sus hijos, y tener que escuchar barbaridades, que soy mala madre, que he abandonado a mis hijos…». Después, explica que es una reacción lógica a lo que su marido lleva haciendo durante años de procedimientos legales y civiles, que «él usa como arma arrojadiza contra la prensa y esto es lo que lleva 17 años haciendo».

Así utiliza Antonio David Flores a sus dos hijos.

Además, la magistrada explica que en la denuncia de Rocío se recoge que está en tratamiento psiquiátrico y psicológico «tras el problema que tiene con su hija». Cuando le pregunta por el motivo concreto, la hija de «la más grande» asegura que acude a terapia «una o dos veces al mes, depende de lo que me encuentre por la mañana», en referencias a las apariciones televisivas de su ex.

Sin embargo, sin duda lo más duro del relato es cuando explica la manera en la que Antonio David ha estado utilizando a sus hijos, especialmente a Rocío Flores, para hundirla. «Este ser quiere amputarme todo lo que yo tenga en mi vida, durante 17 años, ha llevado a mi hija a que me pegue una paliza, no me deja vivir, no consiente que viva, no duermo, no duermo ni con pastillas, ha hecho que mis hijos me odien», dijo.

La jueza insistió sobre el tema con la siguiente pregunta: «¿Antonio David induce a sus hijos y le machaca?». La respuesta de Rocío Carrasco es la siguiente: «Me desmerece, me coarta, me mutila, no he podido trabajar porque no me atrevo, me da vergüenza salir a la calle», contó.

Después de estas preguntas, la jueza sigue preguntándole por qué no había presentado una denuncia hasta 2017. Rocío insiste en que no lo había hecho porque «sabía la que se iba a montar», y que no se atrevió a dar el paso hasta que no pudo más.

Respondiendo a las preguntas de la magistrada, acabó confesando cuál es ese detonante que la lleva a presentar una denuncia: contesta afirmativamente a la pregunta de la jueza sobre si es el hecho de que salga en la prensa que sus hijos no irán a su boda.

Además, añade: «Y la enfermedad de mi hijo en la revista Lecturas… y por 17 años, y por no poder aguantar más… y por mi falta de salud».

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