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10 personas que demostraron ser más inteligentes de lo que los demás creían

Hay mentes privilegiadas en absolutamente cualquier estricto social. Por ese motivo, solemos escuchar historias de gente que, por falta de dinero y educación, no pudo triunfar en la vida, pero eso no significa que no sean suficientemente inteligentes.

Atento a estos testimonios de un hilo en Reddit en el que internautas contaron a personas extremadamente inteligentes que seguramente no sabía que lo eran, o por las que nadie quería apostar.

1.

Tengo un doctorado y trabajo en un campo en el que tanta gente tiene doctorados que ni siquiera los mencionan.

Hasta el día de hoy, creo que la persona más inteligente que he conocido fue un niño al que enseñé en una zona marginada de la ciudad. He conocido a mucha gente que era excepcionalmente inteligente en una o tal vez en dos dimensiones, pero este chico lo era en todos los ámbitos. Encendía su inteligencia de vez en cuando, como cuando estábamos jugando al ajedrez, o cuando hacía una referencia a algo en francés, y luego simplemente sonreía, como si fuera suficiente para mostrarnos al resto brevemente lo inteligente que era. Era muy, muy inteligente, consciente de ello y de lo que significaba en la vida.

No tengo ninguna duda de que si hubiera tenido mis ventajas desde que nació, sería una estrella de rock en cualquier campo en el que estuviera.

2.

Soy voluntaria de un campamento de verano para niños a quienes les gustan las matemáticas. Muchos de ellos pueden ser bastante inteligentes, pero no de una manera que se exprese bien en la educación estándar.

Lo mismo sucede con el nivel de inteligencia emocional y las habilidades sociales. Hace unos años, llegó un niño al campamento. Los padres nos advirtieron que tenía grandes dificultades para hacer amigos y para sociabilizar en general. El primer día de campamento, el niño tomó un tablero de ajedrez y fue a sentarse a jugar contra sí mismo. Todo bien. Poco después, otro niño se le acercó y le preguntó si podía unirse al juego. Empezaron a jugar y a hablar. Terminaron siendo prácticamente inseparables el resto de la semana. El niño que tenía “dificultades para hacer amigos” acababa de hacer un nuevo mejor amigo más rápido que cualquier otro. Solo hay que brindarles a las personas el entorno adecuado para que florezcan.

3.

Mi papá es disléxico y crecer en el sistema educativo de los años 70 no significó ninguna ayuda, por lo que es casi analfabeto. Dejó la escuela a los 15 años y no se graduó. Siempre dice que es tonto y eso me molesta mucho, no nos cree cuando le decimos que no lo es. Mi madre, mi hermana y yo fuimos a la universidad y él es más inteligente que cualquiera de nosotras. Es elocuente, pero a veces pronuncia mal las palabras nuevas que ha escuchado. Ve documentales históricos y nos cuenta cómo se relacionan con los que vio un par de años antes. Una vez me llevó a la universidad a 3 horas de distancia usando la ruta por la que había conducido en sentido contrario una vez. Ni siquiera consultó un mapa.

De hecho, hizo un discurso para mi boda. Me preocupaba pedírselo porque no sabía si se las arreglaría y no quería presionarlo, pero él estaba emocionado. Mi madre hizo tarjetas de referencia con sugerencias de imágenes y NO le ayudaron. Lo que hizo fue escribirlo, aprendérselo de memoria y su discurso fue, con mucho, el mejor de todos.

4.

Mi esposo es muy inteligente, puede manejar problemas espaciales realmente complejos y pensar en problemas mecánicos de formas en que definitivamente yo no puedo. Es muy hábil con las computadoras y el reconocimiento de patrones, y también pensando de manera creativa sobre cómo resolver problemas.

Abandonó la escuela secundaria y tiene un nivel de lectura de quinto grado, probablemente debido a la dislexia y la discalculia severas e inadecuadamente tratadas.

Soy médica y trabajo con muchas personas con menos capacidad natural de procesamiento que la de mi esposo.

5.

Mi madre se crio en una familia pobre y dejó la escuela muy temprano para escapar de su familia. Incluso ahora dice que no tiene educación, lo cual es cierto, pero no es tonta. Nos crio sin mucho dinero y siempre fue ingeniosa y astuta para llegar a fin de mes. Puede hacer cálculos matemáticos bastante complicados en su cabeza, siempre hace una buena investigación antes de realizar grandes compras, me envía capturas de pantalla de correos electrónicos fraudulentos bastante sofisticados y me dice por qué son falsos.

Ahora tiene 78 años y, como siempre ha adoptado las nuevas tecnologías, no tiene problemas para usar su smartphone o su PC, y hasta soluciona problemas para sus vecinos. Todavía vive en la misma zona afectada por la pobreza en la que crecimos y, a menudo, ayuda a sus vecinos a abogar por ellos mismos, escribiendo cartas, diciéndoles a quién contactar y qué decir.

También es una gran observadora de los humanos: los ve como son y los acepta como son sin juzgarlos. Me pregunto qué podría haber hecho si hubiera tenido las oportunidades que se aseguró de que nosotros sí tuviéramos.

6.

Mi padre creció creyendo que era tonto y que nunca llegaría a nada. Todos sus profesores lo odiaban y la primera vez que fue a la universidad, lo expulsaron. Casi al mismo tiempo en que yo comencé la universidad, mi madre lo convenció de que intentara graduarse nuevamente.

A menudo se dice a sí mismo que es demasiado tonto para estar en la universidad, pero habla unos seis idiomas con fluidez, cuenta tantos hechos históricos nuevos e interesantes que cada vez que vemos una película, tenemos que hacer una pausa al menos cuatro veces porque surge una larga discusión al respecto. Además puede recordar más citas de libros que nadie.

Creció en Hungría y en Alemania, y desde entonces ha escalado montañas y buceado en el Atlántico, y ha tenido muchas otras aventuras. Cualquiera que sea el tema de conversación, tiene una historia que contar. Es el padre más genial de todos los tiempos, pero desde que tengo memoria, mi familia ha tenido problemas económicos porque no podía conseguir un trabajo que pagara lo suficiente. Me hace tan feliz que finalmente esté alcanzando su máximo potencial ahora a los 51 años, y todos estamos muy orgullosos de él. Sueña con ser profesor algún día. Será el mejor maestro que sus futuros alumnos puedan desear.

7.

Un excompañero de trabajo mío llegó a Alemania como refugiado en su adolescencia, tuvo problemas en la escuela por el idioma, la falta de ayuda y la difícil situación familiar; los problemas típicos de los refugiados. Estaba desempleado y la asistencia social alemana lo envió a la empresa de seguridad en la que yo trabajaba en ese momento.

Una vez lo pusieron en mi equipo para un evento, y yo (como líder del equipo) tuve que mostrarle qué debía hacer. El evento duró diez noches consecutivas y enfrentamos varios desafíos diferentes, que eran parte del trabajo. Él de vez en cuando tenía una idea genial sobre cómo resolver algún problema en particular.

Lo empecé a poner en mi equipo siempre que podía, lo entrené y cuando dejé la empresa, heredó mi puesto como líder de equipo. En realidad, no sé si tiene idea de lo inteligente que es, pero al principio era tan inseguro que asumo audazmente que no lo sabía.

8.

Mi papá fue técnico de calderas toda su vida, no fue más allá del octavo grado porque el director de la escuela secundaria le dijo que nunca sería nada. Comenzó a preguntarme cómo se deletreaban las palabras cuando estaba en la escuela primaria. No podía deletrear bien.

Pero ese hombre era inteligente, podía arreglar cualquier cosa y resolver casi cualquier problema si podía usar sus manos. Cuando murió, era el reparador de calderas número uno en nuestro estado y ganaba un salario de seis cifras. Era tan inteligente, solo que no tuvo educación.

9.

Yo era bastante bueno en matemáticas. Un día, estaba cocinando con un amigo que tenía problemas con las matemáticas. Estábamos duplicando una receta que requería ¾ de taza de harina, y yo tenía un vacío mental. Me quedé de pie tratando de recordar 2×0,75, y mi amigo poco matemático dijo: “Yo solo pondría ¾ de taza dos veces”.

Me quedé sin palabras. Yo era demasiado académico para pensar en esa solución.

10.

Mi esposo. Siempre le dijeron en la escuela que podía dar más. Sus padres le han dicho delante de mí que no es muy inteligente. Asumen que porque “trabaja con computadoras todo el día”, simplemente juega videojuegos todo el tiempo. Obtuvo malas calificaciones en la escuela y abandonó la universidad.

Siempre “podía dar más” en la escuela porque estaba aburrido. Obtuvo malas calificaciones porque sus padres, sus maestros, básicamente todos en su vida le dijeron que le iría mal. Sus padres no entienden en absoluto lo que hace. No trabaja con computadoras todo el día y no tiene tiempo para jugar videojuegos.

Nos conocimos en el trabajo. Fui testigo de que la compañía lo mantuvo en el mismo puesto durante 5 años porque era útil donde estaba. Pero un día de suerte, solicitó un trabajo diferente en la misma empresa, pero en una ubicación y un departamento distintos. Lo consiguió y se le permitió transferirse en una semana. Su jefe tuvo que contratar a 8 personas para reemplazarlo cuando se fue.

Desde entonces ha sido contratado por una empresa diferente y está prosperando. Ha tenido varias promociones y aumentos salariales, se lleva bien con todos en la empresa, desde el director ejecutivo del grupo hasta los limpiadores de su oficina, y todos los que trabajan con él lo tratan con respeto.

Soy una esposa superorgullosa.

Y a ti, ¿alguna vez algún niño te ha sorprendido, y te ha hecho pensar “este va a ser un cerebrito”?