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Fallece demasiado joven José Manuel Cangado

Su repentina muerte conmociona a todas las personas que le conocían.

El mundo del fútbol se vestido de luto una vez más este miércoles 17 de febrero. Después de los fallecimientos de Yago, Álvaro y Othman, una nueva defunción ha sacudido al deporte rey.

Se trata de José Manuel Cangado Muíño, jugador y maestro de Educación Física. El joven ha muerto de forma repentina a los 38 años de edad. Por el momento se desconoce la causa de la muerte del futbolista.

Será la autopsia la que determinará el motivo exacto de su fallecimiento. José Manuel era oriundo de Galicia, y trabajaba actualmente como profesor de Educación Física en el colegio público de Prado. Se trataba de una persona muy conocida y admirada dentro del balompié local y comarcal.

José Manuel tenía a sus espaldas una larguísima trayectoria como jugador de fútbol base, así como entrenador. Militó en varios equipos como futbolista, como por ejemplo el Rodeiro, el Vilatuxe, Atlético Gresande o el Silledo.

En el 2008 fue elegido como el jugador más destacado del desaparecido Atlético Donramiro en la Gala do Deporte de Lalín. Un año después se incorporó como entrenador del equipo alevín y de un prebenjamín de este club deportivo.

Además, José Manuel también llegó a matar el gusanillo del fútbol uniéndose a los jugadores veteranos del Lalín, con los que compartía afición y disfrutaba de fines de semana inolvidables.

Su repentina muerte ha supuesto una gran conmoción entre todos los que compartieron partidos y entrenamientos con él, entre otros sus alumnos y compañeros del colegio, así como su familia. José Manuel ha dejado a atrás a su mujer y a dos hijos de corta edad.

«Estamos consternados por el dolor y la tristeza que nos causa esta terrible noticia que no podemos creer. Cangado fue y será siempre uno de los nuestros. Estamos rotos de dolor y queremos darle el pésame a familiares y amigos, y mandarle el máximo ánimo posible en estos terribles momentos», lamentaron desde el club de fútbol del Vilatuxe.

Las personas que le conocieron destacan que era un gran trabajador y que siempre mostraba una gran cercanía con las personas que le rodeaban, así como también lo hacía con sus alumnos y con los niños a los que entrenaba.

Descanse en paz.