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20 Venganzas crueles e ingeniosas de personas que trabajan cara al público a clientes maleducados

Esa frase tan manida de que «el cliente siempre tiene la razón», es la máxima primordial de cualquier servicio al cliente o comercio que se precie. Sin embargo, no siempre es del todo justa. Estamos seguros de que cualquiera que haya trabajado atendiendo al público ha tenido el placer de encontrarse con algún cliente maleducado que hace falsa dicha célebre regla, o al menos no siempre cierta.

Ante tales situaciones, se espera siempre que el personal mantenga serenidad y aguante el chaparrón, aunque sea injusto, pero siempre hay una forma disimulada y sutil de vengarse. Recientemente, un usuario de TikTok @officialtbw, le pidió a otras personas que también hacen atención presencial al cliente que compartieran cosas que habían hecho con clientes que había sido groseros con ellos. Desde entonces, han sido miles los usuarios de dicha red social que han compartido sus pequeñas venganzas, las cuales seguro que os van a divertir. Incluso dar ideas.

1.

Alguien me pagó 17€ en monedas sueltas mientras se reía con su amigo de que tendría que contarlo, así que perdí la cuenta 6 veces justo cuando estaba a punto de terminar de contar.

2.

Como conductor de reparto, una vez me pasé todo el viaje de camino a la casa de un cliente, que fue muy grosero, agitando la botella de bebida carbonatada que había pedido.

3.

No mezclo apenas los batidos de los clientes desagradables para que los pequeños trozos taponen sus pajitas.

4.

Trabajo como instalador de calefacción y aire acondicionado, y si son clientes maleducados les digo que la pieza que necesitan tardará 3 días en llegar… aunque la tenga en mi poder.

5.

Cuando era cajera en un supermercado, si alguien venía a mi caja hablando con el móvil, siempre les hablaba en voz muy alta todo el rato para que les resultara complicado seguir con su conversación.

6.

Si un cliente al cobrarle, me tiraba el dinero de forma despectiva para pagar, yo les devolvería el cambio igual. Y con una sonrisa, por supuesto.

7.

Si doy con clientes groseros, se me olvida «accidentalmente» quitarles las alarmas de seguridad de la ropa, por lo que tienen que volver al rato para quitárselas, después de que les hayan estado pitando en cada otra tienda del centro comercial que pasaran.

8.

Sea siempre amable con el fotógrafo de su boda. Si no es así, incluiré todas las fotos más horribles de ustedes o retocaré las mejores para agregarles más kilos con Photoshop.

9.

Un cliente fue muy despectivo conmigo y yo a cambio le reservé su asiento de avión, en un vuelo de más de 10 horas, justo al lado del baño.

10.

Solía trabajar en una tienda de comestibles, si la gente era extremadamente grosera conmigo, aplastaba su barra de pan en mi mano mientras la metía en la bolsa.

11.

Si alguien estaba siendo muy grosero conmigo, guardaba su número de móvil y al final del día lo ponía en ofertas de seguros y de operadoras de télefono e internet para que estuviera recibiendo llamadas durante días.

12

Trabajé en el autoservicio de una famosa hamburguesería, y si la gente era maleducada le metía pajitas rotas para sus refrescos en su pedido. No hay nada más molesto cuando lo fuera a beber.

13.

Trabajo en una tienda de delicatessen y cuando mi cliente es desagradable, aplasto el queso después de cortarlo para que sea imposible separarlo más tarde.

14.

Una vez le di a alguien que fue grosero su cambio de 99 céntimos en monedas de 5 y 1 céntimo porque «eso es lo que teníamos en la tienda este momento».

15.

Solía poner deliberadamente las patatas fritas en McDonald’s al revés en los pedidos de la gente maleducada para que se cayeran todas cuando las sacaran.

16.

Cuando era maestra tenía un padre que era constantemente grosero. Le dije que su bebé comenzó a caminar, y que se perdió sus primeros pasos.

17.

En mi cafetería, si el cliente es muy borde, le doy café normal si lo pide descafeinado o descafeinado si lo pide mormal.

18.

Una vez a una clienta muy desconsiderada conmigo le devolví la propina que me había dado y le dije «toma, claramente necesitas esto más que yo».

19.

Tengo una pastelería, y a los clientes que han sido ofensivos o maleducados les incluyo en una lista de contactos del móvil, y cuando llaman otra vez para encargar una tarta siempre les digo que no me quedan.

20.

Si los clientes son groseros, en caso de pedir comida para los niños, les doy a cada uno un juguete diferente para que quizás se peleen por ellos y molesten a los padres.