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20 anécdotas de internautas que podrían aparecer en una película romántica, pero en la vida real resultan algo perturbadoras

Cuando vemos nuestra película romántica preferida, anhelamos vivir algo similar algún día. Sin embargo, aunque en la pantalla las cosas parezcan románticas, si alguien las hiciera en la vida real… nos daría un poco de miedo.

Atento a estas historias supuestamente verídicas relatadas por usuarios de Reddit que si sucedieran en el cine, serían muy románticas. Sin embargo, en la vida real parecen situaciones de terror.

1.

2.

Hace unos años, en el día de San Valentín, me estaba por ir a trabajar cuando encontré una rosa en la puerta de mi departamento. Me asusté, porque se necesitaba una tarjeta de acceso para entrar al edificio. Había tenido una cita realmente mala una semana antes y estaba aterrorizada de que este tipo hubiera descubierto de alguna manera dónde vivía. Terminó siendo de alguien que vivía en el edificio, un amigo que había dejado rosas en la puerta de cada persona de nuestro grupo. Creo que fui la única que se asustó por eso en lugar de estar feliz de recibir una rosa.

3.

Tuve una cita desastrosa con un chico, hizo disturbios y luego dijo que me amaba. Al día siguiente llegué a casa del trabajo y encontré flores en la puerta de mi departamento. En ese momento vivía en un sitio al que entrabas por el patio trasero de una casa. Me sentí muy asustada, tiré esas flores al salir y compré una segunda cadena de seguridad para la puerta de mi casa.

4.

Un hombre no dejaba de acosarme para que tuviese una cita con él. Yo era cantinera y me daba una propina de 300 USD todos los martes por la noche cuando venía; no quería perder ese dinero, así que, aunque no acepté salir con él, tampoco le dije que no lo haría. En broma dije que podría ser un acosador y que necesitaría un informe completo de antecedentes penales sobre él antes de aceptar. Este sujeto fue a buscar uno, lo enrolló y lo puso en el capó de mi auto junto con una tonelada de flores. Estaba un poco enojada porque no pensé que lo haría y, cuando me levanté a la mañana siguiente, tuve que limpiar el auto. Nunca salí con él.

5.

De la nada encontré 29 orquídeas en mi sala de estar. La parte aterradora fue que ni siquiera era un novio, solo un amigo enamorado. Me asustó mucho.

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7.

8.

Mi ex me llamó el día antes de casarse para decirme que cancelaría la boda y preguntarme si podía ir a buscarla. Después de que le dije que no, su madre llamó para preguntarme si me llevaría a su hija de regreso. No puedo imaginar qué rayos le pasaba al chico con el que se casaba, y por qué se iban a casar. Creo que esquivé una bala increíble.

9.

Un chico me invitó a salir frente a un tercio de la escuela con un cartel enorme que tuvieron que sostener varias personas. Lloré, él pensó que mis lágrimas eran de felicidad y supuso que empezaríamos a salir. Tuve que decepcionarlo muy sutilmente una vez que estuvimos solos.

10.

Cuando estaba en la escuela secundaria, había un baile llamado Sadie Hawkins, que consistía en que las chicas invitaran a bailar a los chicos. Una compañera de mi clase de español decidió preguntarle a otro chico de la clase delante de todos los demás escribiendo en la pizarra algo simple como: “(Nombre del chico), ¿Sadie?” en letras grandes y esperando a que llegara a clase. Cuando él llegó, se quedó parado torpemente frente a los 30 compañeros de salón que habían sido puestos en un aprieto, y no se esperaba esto en absoluto. Y después de tal vez 30 segundos muy largos, dijo: “Tendré que pensarlo”. Imagino que nadie que estuvo allí olvidó ese momento, fue terriblemente incómodo y no sé por qué alguien se arriesgaría a que le pasara algo así haciendo propuestas públicas como esa. Especialmente cuando son una completa sorpresa para la otra persona.

11.

Conocí a un chico en la universidad que compuso una canción para mí y me la estaba cantando con guitarra y todo frente a mis otros amigos. Todos estábamos como: “Esto es tan incómodo”. Ni siquiera creo que él estuviera interesado en mí, estaba más interesado en la idea de perseguir a alguien, y lo hizo muy mal.

12.

13.

Soy un maestro de ceremonias. Una noche subió un grupo de actores del que yo desconocía la relación que tenían. Después de que terminó la escena en la que hicieron una breve parodia como parte de una competencia, el chico impidió que todos se retiraran, entonces se arrodilló y le propuso matrimonio a la actriz, en el escenario y frente a una audiencia en vivo. Todo lo que pude ver detrás del escenario era la cara de la chica, al principio pareció sorprendida, luego horrorizada. Él tenía un discurso preparado que tomó alrededor de un minuto, y mientras él hablaba, ella comenzó a llorar, pero no en el buen sentido. Finalmente, ella gritó: “No… No. No. ¡NO!” y salió corriendo del escenario llorando, seguida por sus amigos y por los demás actores, todos en estado de shock, tratando de consolarla. El tipo se quedó allí apoyado sobre una rodilla durante unos momentos largos e incómodos. Trató de levantarse, pero estaba pisando su propia capa, así que se cayó, se levantó y volvió a pisar su capa. Pude sentir la ardiente vergüenza de él cuando pasó a mi lado. Luego tuve que subir al escenario y presentar el siguiente sketch; decidí ni siquiera mencionar lo que había sucedido, fue taaan vergonzoso. La audiencia se quedó atónita durante aproximadamente 2 o 3 parodias después de eso.

14.

Fui a una escuela secundaria que tenía un enorme atrio en el centro. Se podía ver el centro del atrio desde el tercer piso de la escuela. Un día, uno de mis amigos instaló parlantes realmente grandes, un micrófono y le cantó a la chica que le gustaba en el atrio de la escuela. Fue para invitarla al baile de graduación, y le cantó toda la canción antes de hacer la pregunta. Ella le dijo que sí, pero dos semanas después corrió el rumor de que ella iría al baile de graduación con otra persona. No quiso rechazar públicamente al chico que le había dado una serenata frente a más de 800 personas.

15.

Tuve un ex que me dejaba flores en el auto mientras yo estaba en el trabajo; incluso una vez dejó flores en mi escritorio cuando me alejé, lo cual fue muy inquietante (trabajaba en un comercio minorista en ese momento). Después de eso, él manejaba buscando mi auto cuando salía por la noche con amigos y me miraba desde el otro lado del bar. Él pensaba que era romántico y atractivo, pero cuando un hombre enorme sigue a una mujer bajita, es más aterrador que cualquier otra cosa. Aunque me hubiera gustado que bastara con decirle que me dejase en paz, necesité una orden de alejamiento policial.

16.

17.

Acabo de tener esta conversación con un amigo, él rompió con su novia después de una discusión y le dijo que si ella se disculpaba, él la perdonaría. Ella dijo que no, gracias. Se dio cuenta de su error y ahora dice que hará cualquier cosa para recuperarla y que está tan locamente enamorado… La vida no es una comedia romántica.

18.

Él y yo hemos asistido a las mismas instituciones desde la escuela hasta la universidad y vivíamos en el mismo pueblo pequeño, así que nos cruzábamos a menudo. Para mí todo había sido solo una coincidencia en la que no valía la pena pensar más, pero él le buscó una razón sentimental a todos los encuentros. Ahora que lo pienso, creo que algunas “casualidades” fueron orquestadas por él, pero no puedo confirmarlo. Era espeluznante de una manera extraña pero inofensiva, lo rechacé y me bloqueó en todas las redes sociales con ira.

19.

Es espeluznante que aparezcan con flores en tu puerta. Una vez un tipo me hizo eso cuando le cancelé la cita porque tenía una vibra espeluznante de él. Me acechó en línea, encontró mi dirección, condujo 3 horas y apareció con una docena de rosas rojas. Afortunadamente, conseguí que un miembro de la familia abriera la puerta y le dijese que yo no estaba, ya que me había enviado un mensaje de texto media hora antes para preguntarme si estaba en casa. Más tarde le hice saber que esto NO estaba bien.

20.

Salí con un guitarrista alocado y atractivo con una voz fantástica, pero era incómodo sentarme en la sala de estar mientras él tocaba la guitarra y me sonreía esporádicamente. Nunca supe a dónde mirar o si estaba siendo lo suficientemente entusiasta como correspondía. Mi esposo aprendió a tocar el ukelele por sí mismo, y verlo tocar con nuestro niño pequeño es adorable; tal vez la diferencia es que cuando él toca el instrumento, yo puedo seguir con lo que estoy haciendo si quiero.

Y tú, ¿alguna vez has vivido una situación parecida?