web analytics

12 personas que saben contar una historia mejor que Netflix

Hay historias buenas y gente que cuenta buenas historias, hoy os traemos ejemplos de las dos cosas a la vez, 12 personas que saben contar una historia mejor que Netflix (y buenas historias).

Hace unos meses, vine a Madrid desde EEUU (vivo allí) y me traje conmigo a una amiga de allí para que conozca la ciudad. Nada más presentarla a la familia, mi abuela (gallega) empezó a hacer comentarios xenófobos sobre ella en su idioma con una falsa sonrisa en la cara. Su cara fue un poema cuando mi amiga, nieta de emigrantes, le contestó en su misma lengua.

La semana pasada, le envié a mi ex novia un mensaje diciéndole que aún sentía cosas por ella, a pesar de llevar un año y pico separados. En el mensaje, al final, puse que podía ignorarlo si quería. Lo ha ignorado completamente.

Hoy, y desde que empecé, hay un chaval en mi clase de la universidad que le tira la caña a todas las tías, le habla incluso a dos señoras que vienen a clase de 40-50años. Soy la única a la que no le habla. No sé cómo sentirme.

Hace unos meses, los vecinos de mi bloque de pisos decidieron crear un grupo de WhatsApp. Yo fui la encargada de hacerlo y para hacer la gracia decidí llámalo «Aquí no hay quien viva». La gran mayoría se lo tomó en serio y me mandaron mensajes diciéndome que me mudara si tan poco me gustaba el edificio. Hoy, muchos siguen sin saludarme siquiera.

Hoy, me he cortado un dedo en mi trabajo mientras cortaba pan. No ha sido mucho la herida, el tema es que el lugar estaba lleno de gente y una clienta literalmente me ha dicho «por mí como si pierdes la mano, pero por favor dame ya el pan que tengo prisa».

Hoy, mi madre ha encontrado un paquete de condones en el cajón de su mesilla de noche, me ha enseñado el tiquet de la compra y salía mi numero de tarjeta de crédito. Me temo que mi hermano ha hecho otra vez de las suyas, pero el castigo me lo como yo.

Hace tiempo, me di cuenta que no hay nada más incómodo que llegar a casa y encontrar a tus padres haciéndolo. Excepto llegar a casa de tu novia y encontrar a tus suegros haciéndolo.

Hoy, justo en este momento, estoy retocándole fotos a mi madre. Son para su amante.

Hace unos meses, concretamente un mes y medio, estaba en casa de mi tía y al cepillarme los dientes no encontré la pasta dental, la busque en el cajón y después de un rato «la encontré y me lavé los dientes». Lo pongo entre comillas porque no era pasta dental, era crema para los hongos vaginales.

Hoy, he descubierto que mi madre se dedica a pincharme los condones para que me quede embarazada. ¿Su excusa? Dice que mi novio es un buen partido, que lo tiene todo y que está forrado, así que debo tener un hijo con él por si acaso lo dejamos para poder sacarle la pasta. He de añadir que tengo 20 años y aún estoy estudiando. Gracias mamá.

Hoy, me encontraba en el jardín disfrutando de unas galletas, cuando me di cuenta que un trozo de crema de vainilla cayó en mi pierna. Así que la cogí con mi dedo y me la llevé a la boca. No era crema, era excremento de pájaro.

Ayer, estaba con las puertas del balcón abiertas de par en par para que el vecino que me gusta me viese, y al salir de la ducha me senté en el sofá a vestirme por si salía y me veía en el momento tanga. No salía y no salía, total que me quedé dormida con todo al aire y al despertarme, había bastante gente mirando desde los balcones de enfrente.