17 momentos en las que la suerte apareció donde nadie se lo esperaba

La suerte y las buenas rachas son caprichosas y a veces se empeñan en no aparecer durante largas temporadas. Esa tostada que siempre cae al suelo por el lado de la mantequilla, esa camisa que compraste por internet y parece un saco de patatas cuando te llega a casa y te la pones o el asiento junto a la ventana de un avión no tiene la correspondiente ventana. Pero todo pasa y después de esas malas rachas llegan buenos momentos.

Hemos recopilado una selección de escenas donde el universo dio una sorpresa a sus protagnistas, la cual nunca habían esperado, pero llegó.

“Mi perro desenterró esta gran trufa del jardín”

“El otro día la suerte vino en forma de dos pizzas en un envase de una”

“De nuevo me tocó el mejor sitio del avión pagando un billete de turista”

“A la izquierda la foto del cuadro que tenemos en casa, a la derecha nosotros el pasado fin de semana (con pájaro incluido)”

“Hay un juguete en uno de cada cinco paquetes. Pero soy un ganador existencial”

“Pedí un cristal para mi ipad y elegí el blanco, pero hoy llegaron blanco y negro”

“Fui a comprar una bebida. Esta es la primera vez que veo tanta generosidad por parte de un fabricante de bebidas. Hasta arriba”

“Nuestra vieja alfombra encajó perfectamente en la entrada de nuestro nuevo piso”

Esto ya no es una chispa de chocolate, esto es una roca de chocolate

“Estaba buceando y algo se me clavó. En una joyería me han confirmado que es un diamante

“Mientras limpiaba la casa de mi clienta, ella me trajo esto con las palabras: ’Has estado trabajando durante tanto tiempo y todavía no has comido nada’”

“Esta chaqueta salvó mi donut”

“Soy profesora y esta semana ha sido terrible. Cuando fuí a comer para desconectar me dieron un burrito extra”

“Se cayó accidentalmente y mirad dónde aterrizó”

“El espejo de mi baño se cayó. El cepillo de dientes evitó la tragedia”

“Compré galletas y parece que vino una extra XXL”

“A la izquierda los bocetos que hice y a la derecha la obra que realizó el tatuador. ¿Os imagináis que hubiera tatuado exactamente lo que le di?”