Ana Soria la lía en la plaza de toros de Granada, y acaba abandonándola entre insultos y abucheos

El noviazgo de Enrique Ponce y Ana Soria ya ha llenado centenares de páginas de las revistas del corazón. Todo desde que a principios de julio se hiciera público que el torero tenía una nueva pareja, y que se separaba de Paloma Cuevas.

El pasado mes de agosto, el diestro explicó a Toñi Moreno en directo en Viva la vida los motivos de su separación “hace cinco meses”. “Había una familia en la que el padre no estaba porque estaba todo el día trabajando”, dijo.

El torero además dejó claro que él y Cuevas mantienen una buena relación, que hablan constantemente y que su todavía mujer es “económicamente independiente” y que jamás ha vivido de él.

Sea como sea, su relación con Ana Soria está en los medios un día sí y al otro también. La última vez, por culpa de la complicada tarde que vivió ella el sábado en la plaza de toros de Granada. Un testigo de lo sucedido relató que se vivió un momento de tensión que culminó con el abandono de la novia de Ponce entre insultos y abucheos por parte de los asistentes.

¿Los motivos? Por lo visto fueron varios: en primer lugar, los taurinos pensaban que Enrique estaba distraído debido a la presencia de Ana en la plaza —»consideran que era una falta de respeto por todo lo que está ocurriendo con Paloma Cuevas»—. Además, los miembros de seguridad regañaron en dos ocasiones a Ana porque no estaba cumpliendo las normas de distancia social.

De hecho, la persona que le pidió encarecidamente a Ana que cesara con su actitud, y posteriormente le pidió que saliera de la plaza, ha comentado que la pareja del torero «estaba muy crecidita porque ella se sentía intocable por ser la novia de Enrique Ponce».

«No aguantó la caña que le daba el público, las señoras le decían de todo», confesó este testigo. «Se le dio un toque por no respetar las distancias de seguridad», pero a la segunda advertencia «se sintió molesta». «Enrique estaba más pendiente de ella que del toro. La gente a ella no la quiere», añadió.

Antes de que comenzara la corrida, la pareja acaparó las miradas al dedicarse varias muestras de amor. Por su parte, María Patiño en Socialité consideró que la afición taurina es «muy conservadora y celosa de las mujeres que acompañan a los toreros», y que no les debería importar con quien se acuesta Enrique.

Eso sí, según la susodicha, el motivo por el que abandonó la plaza habría sido otro. Ana Soria no ha dudado en dar esta otra explicación en las redes:

“Ayer me fui de la plaza de toros de Granada porque me sentí mareada y decidí salirme. Todo lo demás es completamente inventado”, son las palabras con las que quiso aclarar que en ningún momento se fue por el trato de las personas que estaban allí presentes, y que en realidad todo fue culpa de un problema de salud.

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