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¿Os acordáis de Ángel, ganador de ‘Gran Hermano 11’? Pues este es su aspecto actual… y el trágico giro que ha dado su vida

Como sabemos, hay muchos concursantes de Gran Hermano han terminado «colocados» en la tele, concretamente en alguno de los canales de Mediaset. O ganándose la vida gracias al tirón que supuso para ellos el paso por el programa.

Sin embargo, la realidad es que son más los que después de abandonar la casa de Guadalix de la Sierra caen en el olvido. Por cada Kiko Hernández, Nagore Robles, Aída Nizar, Amor Romeira o Suso Álvarez, que consiguen vivir de la tele cuando el programa termina, hay otros casos que lo tienen más complicado para convertirse en colaboradores a medio o incluso largo plazo.

Sin ir más lejos, Ángel Muñoz, uno de los míticos concursantes de la decimoprimera temporada de Gran Hermano y que terminó convirtiéndose en el ganador de la misma.

El eslogan de aquella edición fue: «Gran Hermano 11, la nueva era». Arrancó en septiembre de 2009 con algunas vueltas de tuerca al formato tradicional; al igual que la edición inmediatamente interior, se dividía en dos casas: por un lado, la verdadera casa de Gran Hermano en la que convivían once concursantes que cada semana se exponían a las nominaciones y al veredicto de la audiencia, y por otro la casa espía, en la que se encontraban otros seis aspirantes a entrar en el concurso con la misión es la de «espiar y observar» a los otros once concursantes.

A través de la cruz de cámaras debían adivinar quién sería el expulsado de cada semana, y si lo acertaban ocupaban su lugar en la otra casa.

Ajustada a la crisis económica, la casa era un poco más pequeña y menos lujosa que en otras ediciones, y disponía de un jardín de hierba artificial, un salón-comedor con cocina incluida, un pequeño cuarto de baño, una sala para el jacuzzi y una única habitación con once camas. Tras la finalización del juego de los espías, se reunificó a todos los concursantes en esta casa, incorporándose una segunda habitación con seis camas más.

Estos días hemos sabido el efecto que ha tenido la pandemia en la vida de Ángel Muñoz. A pesar de haberse convertido en el ganador de aquel maletín de 350.000 euros hace unos años, tras quedarse sin trabajo y sin ningún tipo de ingresos se ha visto obligado a tomar decisiones tremendamente duras e inesperadas.

“Os escribo esta carta con la intención de ser totalmente sincero y que conozcáis mi situación actual. Como sabéis el Covid obligó a nuestros gimnasios a cerrar y con ellos algunos perdimos nuestro trabajo, el de toda la vida, en mi caso mucho más que mi sustento, mi alimento vital.

Han pasado muchos meses desde entonces y no solo sigo sin trabajar, sino también sin percibir ningún tipo de ayuda ni de subsidio, lo solicité en su momento pero ni recibí respuesta de la administración, ni he cobrado nada. Esto me ha llevado a tener que mirar por mi supervivencia y tomar decisiones, decisiones que apriori no son fáciles, pueden sonar duras y que hay que ser valiente para tomar, yo lo he hecho así”.

Una difícil situación que ha afrontado con dignidad. Y es que se ha adaptado a su nueva realidad con el mayor optimismo posible. Dentro de lo positivo que existe en el hecho de tener que abandonar tu propia casa para irte a vivir a una furgoneta, claro.

“He tomado la opción de alquilar mi casa para poder vivir y pagar facturas, entre tanto me he ido a vivir a mi furgoneta, y esto para quienes me conocéis que tampoco es un drama, así que esa es mi vida ahora, he decidido viajar en mi furgoneta y vivir con lo poco que sacó de mi casa, pero también con esta decisión que he tomado he decidido ser feliz, y vivir con lo poco que tenga pero vivir, cerca del mar y surfeando, hasta que el cuerpo aguante hasta que todo mejore hasta que todo cambie, no tengo intención de volver a Madrid a vivir nunca”.

Cabe destacar que Ángel utilizó el premio para ayudar a sus padres a pagar la hipoteca, a la vez que donó 50.000 euros a la organización sin ánimo de lucro Global Humanitaria, con motivo del terremoto que azotó Haití.

Estoy centrado en mi nuevo proyecto que será dar clases y formación en línea, desde clases de yoga y pilates colectivas y privadas como talleres de las diferentes disciplinas en las que soy especialista y tengo algo que aportar, habrá que hacer aportaciones económicas diferentes según cada caso y modalidad y siempre estarán enfocadas de una manera honesta y ajustadas para [email protected] Ojalá pueda contar con al menos [email protected] de [email protected] para este nuevo proyecto ya que de momento es mi única vía para poder ganarme la vida y sobretodo no dejar de tener contacto con lo que más me apasiona, que es la enseñanza y como no, ayudar a la gente. Mil gracias por leerme y por apoyarme tantos años, ojalá sigáis en mi vida pero sino ya sabéis que siempre estaréis en mi corazón Namaste y Pura Vida”.

Como veis, Ángel encara esta situación con la esperanza de llevar a cabo con éxito sus próximos proyectos profesionales. Y teniendo en cuenta la respuesta que ha generado en su entorno su confesión, estamos seguros de que obtendrá la ayuda y apoyo que tantas veces ha brindado a los demás.

“Creedme que me ha costado dar este paso, sudor, lágrimas y zozobra, pero sinceramente, estoy muy orgulloso de mí, sé que me va a ir bien si no es con esto con otra cosa y me siento muy Tranquilo, en Calma, y sobretodo FELIZ”.

Y a ti, ¿qué te parece?