web analytics

La Guardia Civil parece tener clara la causa de la muerte de la mujer de Rivas

La desaparición de Mayte Cantarero Parlón, cuyo cartel inundó las redes sociales durante los últimos días, ha tenido un triste final. La Guardia Civil encontró el cuerpo sin vida de la joven, desaparecida desde el pasado domingo en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, en una zona situada en la Laguna del Campillo en el Parque Regional del Sureste en Madrid.

1096609

La joven, originaria de Córdoba, se instaló a finales del 2019 en casa de sus tíos en Rivas Vaciamadrid. Su intención era buscar trabajo en la capital, informan fuentes familiares, que no tenían noticias de ella desde la tarde del pasado domingo 6 de septiembre.

Los agentes que encontraron el cadáver, y posteriormente los médicos que certificaron su óbito, observaron que el cadáver tenía golpes y magulladuras propios de una caída desde unos de los riscos de esa zona. Aparentemente no presentaba ninguna puñalada, disparo o golpe intencionado.

Por ese motivo, los investigadores descartan a priori que se trate de un homicidio y se centran en un acto autolítico, o en una caída accidental como causa de la muerte.

El estado del cuerpo, expuesto a las altas temperaturas de los últimos días, les lleva a pensar que podría haber fallecido pocas horas después de la desaparición.

Un hecho que refuerza esta hipótesis es la depresión que sufría la joven. Además de algunos antecedentes médicos en este sentido, según las mismas fuentes derivados de una situación de maltrato, por la que estaba recibiendo tratamiento farmacológico.

El macabro hallazgo se produjo 24 horas después de iniciarse las batidas vecinales por este paraje montañoso, ya que es la última zona donde fue vista por los testigos, según informaron fuentes familiares.

Después de varios empleos, en una inmobiliaria y en una tienda, al finalizar sus contratos pasó el verano con sus padres. El día de la desaparición, se encontraba “mal” con dolor de tripa y con la temperatura baja después de comer. Se retiró a su habitación, pero, horas más tarde, sus tíos comprobaron que no estaba en la casa.