web analytics

El motivo por el que Saray no apareció más en la final de ‘MasterChef 8’ que no deja en buen lugar al concurso

La cordobesa contó que, durante las valoraciones de Ana, discutió con Jordi Cruz y abandonó el plató.

Saray ha sido, sin duda, uno de los rostros más popular —o infames— de MasterChef 8. La edición finalizó el pasado lunes con la victoria de Ana Iglesias, pero, en este programa final la cordobesa volvió a ser protagonista.

ana iglesias poses for portrait as winner of 8 edition of news photo 1594289732

En este caso, por los escasos minutos que tuvo la exaspirante más polémica en pantalla. Antes la última prueba a tres entre Ana, Andy e Iván, entraron todos sus compañeros uno a uno mientras eran anunciados por el jurado.

Después, charlaron un poco con ellos delante de cocinas, hasta que todos subieron a la galería para ser testigos del duelo final desde sus butacas.

Sin embargo, muchos se dieron cuenta de que en un punto Saray no volvió a aparecer, aunque sí estuvo presente durante todo el cocinado, hasta una de las primeras valoraciones a Ana.

Pues bien, la joven confesó el pasado viernes en el programa de radio Xtra Morning qué fue lo que pasó. Por lo visto, abandonó el plató tras una sonora bronca con Jordi Cruz.

Por ese motivo, Saray dejó de aparecer en los planos generales del final en los que se se veía a todos los concursantes menos a ella.

La cordobesa contó que habló con Shine Iberia porque consideraba que habían manchado su imagen, «a nivel laboral como educadora social» y a nivel personal. La productora le dijo que iba a hacer las paces con los jueces.

«Hicimos supuestamente las paces, cosa que no se ha emitido en televisión», contó. «Pero es que luego, cuando estaban valorando a Ana, la ganadora, comienza Jordi [Cruz] a alabar a Ana y a tirarme a mí por tierra», ha apuntado.

Este momento tampoco se vio, pero podría ser durante los comentarios al segundo plato de la vencedora. Se trataba de un pichón, y posiblemente el juez hizo referencia a la perdiz que presentó Saray en su eliminación.

«Yo estoy en la galería y a mí me entra lo malo y le digo: ¿qué quieres conmigo? Y ya se me fue la pinza y empecé desde la grada a decirle cosas a Jordi, así que abandoné, me piré», contó.

«Yo no iba a consentirlo. Digo coño, ¿en el último programa también se va a dar caña a Saray?. ¿No puede valorar a Ana alabándola a ella sin tener que otra vez desprestigiándome a mí?», zanjó. Según ella, el programa le buscaba las cosquillas continuamente para que saltara y generar contenido.

Por cierto, que también opinó sobre el tema de una supuesta filtración de los ganadores que hizo, por la que podría caerle una multa de 100.000 euros.

«Yo eso no lo he filtrado ni de coña. Sí que es verdad que se han portado como perros conmigo, que nos los quiero ni en pintura, pero no soy tan tonta de decir quiénes son los ganadores para que me pongan una multa», dijo. «No sé cómo coño ni quién ha hecho esa putada, pero yo no he sido».

Su opinión sobre otros concursantes.

Por último, habló de algunos de sus compañeros, revelando que Adrienne era la que mejor le caía. Según ella, la peor era Sonsoles porque reveló que «en plató parecía dulce, que no había roto un plato», y cuando salían «parecía el exorcista».

Sobre la relación sentimental que surgió del talent culinario, también tiene su opinión: «Lo de Alberto y Luna es lo más falso y lo más impuesto que yo he visto. Pobrecito Alberto, qué lástima de niño. Que no la quería, que no le gustaba, que me lo ha dicho a mí con su boca: Qué pesada es».

Para Saray, el ligoteo fue para llegar más lejos en el concurso: «Pero no por él, sino por ella».