Karlos Arguiñano se rompe de dolor al hablar en directo sobre la muerte de dos de sus hijos

Antena 3 emitió hace unos días esta noche el último programa de la temporada 14 de El Hormiguero. Lo hizo con un invitado de lujo, el popular cocinero Karlos Arguiñano.

El cocinero vasco relató a Pablo Motos cómo ha afrontado estos últimos meses, y cómo encara el futuro a nivel profesional. Hay que destacar que el sector de la hostelería es uno de los sectores más perjudicados por la pandemia del coronavirus.

Al comienzo de la entrevista Pablo Motos quiso recordar junto a Arguiñano lo primero que el cocinero le dijo en el inicio del confinamiento. «Éramos felices y no lo sabíamos Pablo. Las noticias siguen siendo una pesadilla, pero tendremos que ir buscando la normalidad», dijo.

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El chef bromeó también recordó que sus compañeros de trabajo se preocupaban con él por ser considerado como una persona de riesgo por su edad. «En edad de riesgo estaréis vosotros», les respondía con humor.

Arguiñano contó al presentador su experiencia durante los últimos tres meses: «Yo he estado viviendo con mi mujer en casa solo los dos», dijo. Durante estas semanas, el vasco confesó que había dedicado una buena parte de su tiempo al deporte: «Hemos caminado 800 kilómetro, son unos 10-12 kilómetros de media al día», contó.

«Hay que celebrar la vida», le contestó Motos a modo de reflexión tras hablar del confinamiento y del «regreso» a la normalidad.

Arguiñano se emocionó al recordar la pérdida de sus dos primeros hijos.

Karlos Arguiñano también habló de sus hijos. El cocinero reveló que ya se ha podido reunir con toda su familia: «Somos 27», ha contado. Pero lo que sorprendió a todos, incluido al propio Motos, fue el doloroso recuerdo de Arguiñano al contar que perdió a sus dos primeros hijos.

«Hubo ocho partos en mi casa. Los dos primeros se murieron a los siete meses. Nacieron muertos. Mi mujer lloraba y lloraba, y yo le decía que no se preocupase, que íbamos a tener niños. Al final seis hijos y una adoptada. Todos están emparejados y casi todos, con niños. ¡Ahora me toca aprenderme los nombres!», confesó.