Narra en directo la reacción de unos padres después de que dos profesores viajaran al norte de Italia

La psicosis del coronavirus y el miedo a su propagación ha hecho que la población extreme las precauciones para evitar el contagio.

Un usuario (@Nudistal) está narrando en Twitter la forma en la que el resto de padres del colegio de sus hijos han reaccionado a la noticia de que dos profesores del centro viajaron el pasado fin de semana al norte de Italia.

“El grupo de WhatsApp de padres es ahora mismo una atracción de feria. Es-pec-ta-cu-lar”, así comenzaba el hilo:

Lo primero que plantearon, tal y como cuenta, fueron dos alternativas. Una de ellas, ir a la casa del maestro y la otra una manifestación en la puerta del colegio a las 8.30.

Luego asegura que la histeria no es solo en su grupo de WhatsApp: “Se ha adueñado ya de todos los de todas las clases del cole. Quieren hacer una reunión del AMPA esta misma noche”.

Al final llevaron a cabo la primera de las dos alternativas planteadas. “Solo os digo que algunos padres están planeando ir AHORA a la casa de uno de los profes a amenazarle para que no vayan a clase mañana”, relató el pasado domingo.

Entonces llegaron los primeros momentos de confusión y los cruces de conversaciones. “En un giro inesperado de los acontecimientos ahora están criticando a la educación concertada”, empezó.

“Una madre acaba de confundir el coronavirus con los piojos. Otra le está echando la culpa a las políticas de inmigración de Podemos”, añadió el padre.

Antes de irse a dormir el pasado domingo hizo un resumen para aclarar cómo estaba la situación en el grupo: “4 padres están intentando encontrar la casa de un maestro para hablar con él. Ya saben cuál es el edificio. Una manifestacion-protesta en la puerta del cole mañana a las 8.30. Una reunión extraordinaria de AMPA a las 23.00 si localizan al padre que tiene la llave del colegio. Histeria colectiva en el grupo y mezcla de conversaciones (piojos, deberes, política…)”.

Tras la reunión extraordinaria del domingo por la noche, el internauta revela algunas de las frases que pronunciaron. “Sólo nos queda rezar” o “el coronavirus se propagará sin control por el pueblo” comentaron en la cita, que terminó a la 1.30 de la madrugada.

A ella asistió el director del colegio, que llegó a la conclusión de que no se podía hacer nada: “El centro no podía impedirle a los profesores ir a clase y, desde un punto estrictamente legal, ellos tampoco podían justificar su ausencia”.

Con ese contexto se llegó al lunes y los niños tenían que volver al colegio, una situación que provocó el caos: “Algunos padres y madres muy cabreados, otros tomándoselo a broma, palabras salidas de tono, maestros flipando por el show, algún que otro niño llorando…”.

El usuario aclara que los policías municipales, que en un principio solo van a controlar los pasos de cebra próximos al centro, tuvieron que “poner un poco de orden para que los maestros aparcasen los coches y entrasen al cole”.

Las ausencias también existieron, ya que a la clase de su hija faltaron siete de los 24 alumnos, cuenta.

Mientras los padres esperaban a los niños a la salida, este usuario describe que cinco madres se organizaron para ir a hablar con el inspector de educación. “Tú verás cuando se enteren de que el inspector solo trabaja por las mañanas”, continúa con humor.

El desenlace de esa expedición, como ya anunció, se veía venir: “Como era de esperar, ha fracasado. Se encontraron las puertas de Educación cerradas. Creo que vuelven a ir mañana. Por otra parte, se confirma la primera víctima escolar del coronavirus: unos padres ya han cambiado a su hijo de colegio “para prevenir”.

Mientras el coronavirus sigue presente en el grupo, emergen otros temas de actualidad.

“Se entremezclan los temas de conversación habituales: Por qué letra van los niños en Letrilandia. Cómo arreglar el sistema educativo español (y abolir la concertada). Qué puerta de entrada al colegio es mejor cuando llueve. Los interinos tienen la culpa porque no se implican. ¿Piojos? ¿Alguien ha dicho piojos?”, son algunos de los temas que también quieren protagonismo en el grupo.

Desde el ayuntamiento de la localidad, afirma, que ha intentado evitar que den clase. ”¿Qué será lo próximo? ¿Pedir ayuda al cura? No lo descarto”, bromea.

“Mi hija ha estornudado sobre la cena y le he regañado. Su respuesta: ‘No pasa nada porque mis virus tienen corona como las reinas’. A saber lo que ha debido escuchar hoy en el cole esta pobre criatura”, prosigue describiendo todo lo que está viviendo.

Entonces enviaron un mensaje pidiendo calma tras la reunión. Este es: “Una vez finalizada la reunión informativa, hacemos un llamamiento a la calma tras la información recibida y que os adjuntamos. Los maestros que han viajado a Italia lo han hecho a zonas fuera de riesgo y por ello, no es necesario ni que ellos falten a su trabajo sin poder justificarlo ni que nuestros [email protected] falten al colegio que tras cinco faltas sin justificar de los niñ@s es obligatorio abrir protocolo de absentismo”.

Así de genial resume el narrador este mensaje: “Protocolo de absentismo. Hay que tenerlos bien gordos para amenazar a padres cabreados. Va a iniciarse una guerra”.

Después surgió la idea en el grupo de que los niños fueran con mascarillas al colegio en señal de protesta. Una madre va más allá y propuso que llevaran el mensaje de protesta “No te flipes, Encarni”. “Epico”, resume el narrador de la historia.

El protagonista hizo una encuesta para ver qué tendría que hacer en el grupo. Entre las alternativas que puso ganó la de “hacer que se cabreen más” y quedó en última opción “tranquilizar al personal”.

“Pensé que ganaría la opción de poner calma, pero veo que queréis sangre. Tendréis sangre. Voy a esperar a que las madres vuelvan de la reunión con el inspector de educación para hacer mi primer aporte de pirado en el grupo”, añade.

Mientras tanto, se empezaron a proponer opciones como crear un grupo para todo el colegio, aunque al final llegaron a la conclusión de que era inviable.

Pero pensaron en una alternativa: “Se va a crear un grupo de coordinación de grupos. Me explico: como cada clase tiene su grupo propio de WhatsAapp, se creará un grupo para todo el colegio formado por los padres delegados de cada clase”.

“Ese padre delegado será el encargado de transmitir las “decisiones” que se tomen en el grupo principal al resto de padres. Para que nos entendamos, será un grupo para dominarlos a todos. Estructura soviet. El comunismo llevado al WhatsApp. ¿Qué podría salir mal?”, añade.

Este martes, para la entrada de los niños, la policía municipal estuvo acompañada de la Guardia Civil para evitar que se volviera a liar. El narrador afirma que solo rompió la calma algunos gritos puntuales de “director dimisión”.

“Mi mujer me ha dicho que en este pueblo la gente no está bien de la cabeza y que igual deberíamos cambiar a la niña de cole e irnos a vivir a otro sitio en el futuro. Yo le he recordado que si queremos ser FIRE debemos vivir aquí. Pero eso ya es otro tema”, concluye por el momento el hilo.

Aunque, como se dice en las series, continuará.